Parálisis facial:

Es una enfermedad que produce consecuencias funcionales y estéticas en el paciente, debido a que pierde la movilidad en uno o varios músculos de la cara por la afectación del nervio facial. En la mayoría de los casos puede resolver espontáneamente.

Existen diferentes técnicas en cirugía plástica que permiten recuperar la funcionalidad de los músculos faciales, reparando la asimetría facial, lo que ayuda a mejorar la calidad de vida del paciente, reincorporándolo a la vida laboral y facial.

Plexo braquial:

Es una conexión de nervios que envía señales desde la médula espinal a los hombros, brazos y manos. Las lesiones en el plexo braquial se ocasionan cuando los nervios se estiran, comprimen y en casos muy graves, se desgarran o se desprenden de la médula espinal, esto hace que el brazo se paralice y pierda su función, por lo general se producen por accidentes de tránsito o en el parto. Desde la cirugía plástica reconstructiva se utilizan procedimientos quirúrgicos como injertos de nervios y transferencias de músculos neurotizados los cuales buscan recuperar las funciones de flexión del codo, la muñeca y permitir la movilidad del hombro.

Dentro de mi trabajo como cirujana plástica he desarrollado desde hace más de 12 años habilidades microquirúrgicas, que me permiten en el momento realizar conexiones nerviosas y traer energía de lugares del cuerpo que están sanas a las que están enfermas.

Como especialista estoy dispuesta a atender todas las inquietudes de mis pacientes y escuchar sus necesidades.